viernes, 27 de mayo de 2016

ESCALADA EN CHULILLA


Mañana de domingo calurosa. Tras las ferratas de ayer, hoy me desplazo con Floren, Luis y Nacho a la localidad de Chulilla, donde hay una escuela de escalada llamada Cherales.

Nacho y yo hemos escalado nunca, así que es nuestro bautismo. Floren ha elegido para la ocasión la vía "El Cinglo del Chocolatero", de 2 largos, IV y IV+.

Nos calzamos los pies de gato y... ¡para arriba!


El que suscribe asegurando a Floren.

Flo en plena escalada.

Me toca a mí.

Ya de bajada.

Floren rapelando.

Nacho esperando su turno al sol...

Flo y yo tomándonos una cervecita fresca mientras Nacho sube.

Turno de Luis.

He disfrutado como un enano, espero no engancharme, pero seguro que repetiré...







viernes, 20 de mayo de 2016

FERRATA FUENTE GODALLA


Tras realizar la Vía Ferrata de los Fresnos nos dirigimos hacia Enguera, donde haremos la segunda de la jornada: la Ferrata Fuente Godalla.



Ésta es una vía de dificultad K-3, muy muy completa y entretenida: dispone de tramos verticales, pasos laterales, puente, y una impresionante tirolina de 70 metros.

Dejamos el coche aparcado junto a unas mesas de picnic, y nos colocamos los arneses, casco y resto del equipo. Junto al cartel indicador de la ferrata, se observa claramente el sendero que cogemos para llegar al pie de la vía. Sin dejar éste, ascendemos una suave pendiente entre pinares hasta que llegamos a una pequeña explanada que se encuentra justo debajo de la tirolina.

Floren en el primer largo.

Comenzamos la ferrata ascendiendo hasta un espolón. La temperatura es perfecta.

El que suscribe en plena ascensión.

José Manuel llegando al espolón.
La vía está muy bien equipada. Pero por si nos parecen pocas las grapas, la roca nos proporciona infinidad de agarres naturales.



Una vez llegados al espolón, la vía realiza una travesía a izquierdas. Es el punto más complicado de la vía, ya que apenas hay apoyos para los pies, y hay que tirar de brazos...




Una vez superado este tramo, llegamos al inicio de la tirolina. Un cartel, nos advierte de los riesgos.



Disponemos de una sola polea, pero no tenemos cordino para recuperarla, así que sólo la podía utilizar uno de nosotros... Decidimos pasar de la tirolina (una pena, habrá que volver...), y continuar juntos.

Así que seguimos ascendiendo, para llegar a una instalación que nos permita rapelar, cruzar el barranco y llegar al otro extremo de la tirolina.




Volvemos a ascender a través de las grapas, para llegar al puente.

Ascendiendo de nuevo.

El puente está formado con tablas de madera unidas a las sirgas. Está muy bien instalado y tiene su punto justo de movimiento para darle emoción sin asustar demasiado a los que padezcan de vértigo.





Una vez pasados al otro extremo, podemos retornar al coche realizando un largo trekking o rapelando y bajando por el barranco. Elegimos la segunda opción por ser la más rápida, que eran más de las 4 y había hambre...




Recogimos los trastos, y sacamos la nevera que trajo José Manuel con embutido, queso, fruta, cervecitas frascas, vino... ¡un crack en logística! 
Nos lo zampamos todo tranquilamente sentados en una mesa a la sombrita...











jueves, 19 de mayo de 2016

FERRATA DE LOS FRESNOS


Estoy de nuevo por Valencia. Floren y yo nos vamos a ferratear, mientras nuestras hijas ven otra feria del manga. Hoy nos acompaña José Manuel, al que no veía desde la ascensión invernal al Poset que organizamos en el 2012.




Madrugamos y salimos juntos de Paterna. El objetivo es hacer 2 vías ferratas, y empezamos por la de los Fresnos. 

Tras hora y cuarto de viaje, llegamos a Quesa donde almorzamos. Cuando acabamos, tomamos dirección Los Charcos. Seguimos todo recto y unos 7,5 kilómetros más adelante dejamos el desvío del campamento de Río Grande a la derecha y seguimos de frente hasta que encontramos un aparcamiento grande donde estacionar.



Nos ponemos los equipos y tras caminar apenas unos 50 metros, encontramos el cartel indicador de inicio de la ferrata.




Esta vía ferrata, es de categoría K-4. Pero si quieres más dificultad, al final de la vía hay un tramo opcional K-6 que... ¡tela marinera!

Comenzamos bajando con ayuda de una cadena y unas grapas, hacia el Charco de la Horqueta.




Bordeamos la orilla y llegamos a la pared. Comienza la ferrata en plan "heavy", con un desplomado que deberemos solventar si queremos asegurarnos a la sirga, ya que queda más alta.





Lo superamos sin mucha dificultad. Ese y los otros 3 desplomados que tiene la vía. El resto de la ferrata está formado por varios tramos verticales, y un paso lateral.








Y cuando está acabando la vía, nos encontramos con el cartelito desafiante...



Yo me animo y digo que adelante. Floren, que ya sabe de que va, se ríe y prepara la cámara para lo que se avecina... 

Y efectivamente, me quedo colgado como una longaniza en un secadero en el intento. Otra vez será.




Tras 2,5 kilómetros de trekking llegamos de nuevo al coche, donde nos quitamos el equipo y ponemos rumbo hacia la segunda ferrata del día: la vía Fuente Godalla, situada en Enguera.





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