lunes, 14 de octubre de 2019

FERRATA FONDÓN


Estamos en la provincia de Almería, y hoy vamos a realizar una sencilla vía ferrata, muy cerca de la población de Fondón. 
Según hemos leído en las redes, hay restricciones temporales de medio ambiente y entramos en el Ayuntamiento a preguntar si se puede realizar. No tienen ni idea. De hecho, el funcionario al que consultamos no sabía que había una ferrata. Plan B: preguntamos en el bar que hay justo enfrente y la persona que nos atiende es montañero y nos informa que está abierta e incluso cómo llegar.

Floren y Luis comenzando la ferrata

Es una vía de difucultad K1, y desde donde se deja el coche, hay apenas unos cinco minutos de acceso hasta tocar la primera grapa.



Comienza la vía muy vertical, para encontrarnos a continuación con un puente tibetano. 






Tras el puente, una segunda vertical con pequeños pasos laterales.





Una vez arriba, si tomamos la derecha, vamos a parar a una tirolina de unos 50 metros. Habíamos leído de la peligrosidad de esta tirolina  que no tiene línea de vida y te tienes que apañar tú el sistema de frenado previamente, así que tomamos la izquierda y bajamos caminando al coche.



Tras quitarnos el equipo, volvimos a Fondón donde comimos magníficamente.






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jueves, 3 de octubre de 2019

FERRATA XORRET DE CATÍ


Continuamos con nuestra ruta "ferratera". Hemos parado en la localidad alicantina de Castalla, donde se encuentra el Paisaje Protegido de las Sierras de Maigmó y El Cid. Aquí realizaremos la vía ferrata Xorret de Catí. 




Si bien está catalogada como K2, en este blog la catalogaremos como K3, por la sencilla razón que tiene más dificultad que muchas K3 que he realizado e incluso alguna K4, y no quiero que ningún lector sin experiencia se embarque en realizarla pensando que es de iniciación. En realidad no es muy larga y está bien equipada, incluso en la primera parte la roca nos proporciona agarres naturales. Pero tiene un par de pasos exigentes en fuerza de brazos y habilidad, en los que considero que hay que tener algo de experiencia.

El acceso está bien marcado con indicaciones como ésta.

Son las 4 de la tarde y hace mucho calor. Por esa razón Floren, que aunque nos acompaña a pié de vía, decide que nos espera a la sombra. Luis y yo nos ponemos el material, y comenzamos.



La roca es muy bonita. Es tan perfecta que casi parece artificial. Empieza la vía con un par de pasos desplomados.  



Una vez pasado este primer tramo, llegamos a una repisa donde podemos admirar fósiles incrustados en la roca.





Si leéis otras guías o webs sobre esta vía ferrata, os pondrá que en este tramo a un metro a la izquierda, hay una colmena de abejas a la que hay que prestar la debida atención. Pues bien, ya no existe.

A partir de aquí, el tipo de roca cambia y la vía carece ya de agarres naturales. El segundo tramo es totalmente vertical sin dificultad alguna.





A partir de aquí la cosa se pone divertida: la vía es bastante aérea y engaña con pasos laterales en zigzag, por una placa vertical. No es muy difícil, pero hay que tirar bastante de brazos y estar ágil en los cambios de cable.





Lo peor de la ferrata, es que se acaba pronto y te quedas con ganas de más. Nosotros regresamos siguiendo el cable de vida hasta la canal donde se ven señales de GR y PR y siguiendo el sendero hacia abajo, pero existe la posibilidad de bajar a través de dos rápeles de unos 25 metros cada uno.






Entradas relacionadas:

- LISTADO DE TODAS LAS VÍAS FERRATAS DEL BLOG
- PROGRESIÓN EN VÍAS FERRATAS










martes, 1 de octubre de 2019

FERRATA CASTILLO DE SALVATIERRA Y FERRATA SIERRA DE LA VILLA


Estoy con mis amigos Floren y Luis, realizando una ruta que nos lleva de Valencia a Granada, por todo el Mediterráneo y desviándonos de vez en cuando a hacer vías ferratas. Nos encontramos en Villena, en la provincia de Alicante. Aquí no tenemos una, sino dos ferratas. Al igual que las vías ferratas de Peña Rueba, no se sabe muy bien dónde acaba una y empieza la otra.

Villena, con su precioso castillo


Dejamos el coche en la parte alta del pueblo, y enseguida nos ponemos a caminar cuesta arriba siguiendo las indicaciones del PR-CV 312. La aproximación es bastante larga.



Al cabo del rato, llegamos a un desvío que nos lleva a la izquierda al comienzo de la ferrata Sierra de la Villa, y al frente la del Castillo de Salvatierra. Tomamos éste último, y seguimos subiendo.




Llegamos a un collado. A partir de ahí, hay un cable de seguridad para descender durante unos cinco u ocho minutos hasta llegar al la primera grapa.

Floren y Luis en el collado

Descendiendo

Empieza la vía ferrata Castillo de Salvatierra, K2. Comenzamos con un tramo vertical de unos 25 metros, continuamos con un tramo en diagonal y posteriormente otro vertical con desplome incluido.





Al cabo de un rato de trepe y destrepe con agarres naturales, llegamos al primer puente tibetano: una sirga para los pies y otra para las manos. Se movía una barbaridad...




Después del puente, otra vez a ascender. Más tarde unas placas tumbadas y volver a descender para enlazar con el final de la vía ferrata Sierra de la Villa, que realizaremos al revés para hacer un trayecto circular. De dificultad K2 también, comienza con un puente tibetano.



Los pasos más verticales los encontramos al principio en la misma entrada a la vía, un resalte de unos 20 metros y poco después de un paso horizontal, un resalte ligeramente desplomado al final de unos 13 metros.




Al final un último muro poco inclinado nos deja en la cima de la ferrata.




De allí volvimos a bajar de nuevo al coche. Antes de ir a dormir a Murcia, aún haríamos otra vía ferrata en la provincia de Alicante.









martes, 10 de septiembre de 2019

IBÓN DE IP - CANFRANC - GRUTA HELADA DE LECHERINES


Hemos pasado noche en el refugio de Ip, y aunque hemos sido los primeros en levantarnos, entre el desayuno y preparar las mochilas lo hemos abandonado los últimos. 

Ibón de Ip


Nuestro objetivo de hoy es bajar a Canfranc Pueblo y cambiar de ladera de valle subiendo a Gabardito, y de ahi a la Mayata de Lecherín Bajo donde pasaremos noche. Y mañana, subir a la Gruta Helada de Lecherines, volver por nuestros pasos hasta Canfranc Pueblo, y por el camino de Santiago hasta Canfranc Estación que es donde tenemos el coche.

Comenzamos la marcha

Al principio el camino es abierto, pero pronto se interna en el bosque. La bajada y el peso de la mochila, hicieron que me pusiera las rodilleras para evitar molestias.





Al cabo del rato, pasamos bajo el puente del ferrocarril. Y enseguida al desvío que nos lleva a la derecha Canfranc Estación, y a la izquierda Canfranc Pueblo. Tomamos la izquierda.


Luis fotografiando el puente del ferrocarril.


Bajamos muy tranquilos, y llegamos a Canfranc Pueblo sobre las doce y pico. El pueblo se encuentra en fiestas patronales, así que nos sentamos en torno a una mesa del chiringuito que habían abierto para la ocasión en mitad de la plaza,  y disfrutamos de unas jarras de cerveza. Más tarde, comimos unos bocadillos en el Albergue y, como era pronto y no teníamos prisa, nos fuimos al parque a echar la siesta sobre unos bancos. 

Al rato cruzamos la carretera y comenzamos a subir. Tras una pequeña pausa en la Fuente de los Abetazos donde llenamos las botellas, llegamos a Gabardito.


En la pradera de Gabardito. 


Desde allí, teníamos unas vistas perfectas de los picos Collarada a la derecha y el que subimos el día anterior, La Moleta a la izquierda.





Continuamos la marcha y al cabo de un buen rato llegamos a la Mayata del Lecherín Bajo. 






Allí, con el permiso de las muchas vacas y cabras que había, nos lavamos en el abrevadero que hay para el ganado y plantamos la tienda. 


Preparando la cena

Al día siguiente nos levantamos pronto. Tras desayunar y recoger la tienda, comenzamos a ascender. Tras unos arbustos, escondimos las mochilas para subir más ligeros a la Gruta Helada de Lecherines.





Luis le tenía muchas ganas a esta gruta. Habíamos quedado para hacerla en febrero como invernal, pero se fastidió un pie dos días antes y tuvimos que suspender la actividad.







Antes de iniciar el descenso, comimos unos frutos secos y bebimos algo de agua. Bajamos hasta donde habíamos pasado la noche, recuperamos las mochilas y volvimos sobre nuestros pasos a Canfranc Pueblo. 






Una vez llegamos al pueblo, tomamos el Camino de Santiago en dirección contraria y fuimos a Canfranc Estación, donde teníamos el coche.

Un selfie

Luis sólo había estado de paso por Canfranc Estación y yo he pasado aquí mis vacaciones desde que era crío, así que tras tomarnos algo en una terraza,  le hice de "guía turístico". 

Tras bajar de la Casita Blanca, volvimos a Zaragoza donde Luis pasaría noche en mi casa,  y al día siguiente regresaría a Valencia.








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- ASCENSIÓN A LA MOLETA
- GRUTA HELADA DE LECHERINES
- IBÓN DE IP - MAYATA DEL LECHERÍN BAJO
- TRAVESÍA CIRCULAR POR EL PIRINEO