lunes, 27 de agosto de 2012

50 ANIVERSARIO DE UNA MÍTICA VÍA


En la entrada que realicé de Riglos, ya tuve la ocasión de comentaros unas líneas acerca de míticas cordadas, entre las que destacaban sin duda la de Rabadá y Navarro.
El  pasado día 21 de agosto, se cumplieron los 50 años de la apertura por parte de estos dos aragoneses de la vía más importante e influyente del alpinismo español. Fue en  el Naranjo de Bulnes.


El Naranjo de Bulnes o Urriellu (en asturiano Picu Urriellu) es un pico calcáreo situado en el Macizo Central de los Picos de Europa. En Asturias es conocido como “Picu Urriellu”, nombre este último derivado de la denominación del Mazizo Central como “Los Urrieles”. Administrativamente, el Naranjo de Bulnes se encuentra situado en el concejo asturiano de Cabrales y dentro del Parque nacional de los Picos de Europa.
Tiene una altitud de 2.519 metros y, aunque no se trata del pico más alto de la Cordillera Cantábrica, puede ser considerado como uno de sus picos más conocidos, así como una de las cumbres emblemáticas de España, sobre todo desde el punto de vista de la escalada en grandes paredes. Especialmente por los 550 metros de pared vertical de su cara oeste, y es precisamente ésta, la que conquistaron estos dos grandes alpinistas.



Os dejo con un magnífico artículo extraído del diario El Mundo, con motivo de este aniversario:

“... Algo de niebla durante la excursión por esta pared, la más hermosa y formidable que hasta la fecha hemos conocido. Somos dos excursionistas zaragozanos que nos sentimos orgullosos de poderla ofrecer a todos los montañeros españoles que alguna vez han soñado con la escalada de esta provocativa pared”.

Los firmantes de tan sencillas líneas eran unos tales Alberto Rabadá y Ernesto Navarro. Aparecieron en el libro de cumbre del Naranjo de Bulnes y fueron escritas el 21 de agosto de 1962, después de que sus protagonistas hubieran recorrido la muralla Oeste del Picu, la mítica Llambría Bermeja. Una montaña y una pared legendarias, claves en la historia del alpinismo español y las únicas reconocidas por la sociedad española ajena por completo al mundo de la montaña y sus significados.

Mientras que el resto de paredes del Naranjo tenían varios itinerarios de escalada, e incluso había sido realizada la primera invernal del Picu, en los inicios de los pasados sesenta, la pared occidental conservaba el aura de lo inaccesible. Con una altura de más de 500 metros, es una placa aparentemente sin fisuras, cuya simple visión había evitado que nadie intentara su recorrido. La formidable escalada de Rabadá y Navarro se resolvió en estos parámetros sin la menor vacilación, a lo largo de cuatro jornadas magistrales distribuidas en dos asaltos, con un intermedio en el que los maños abandonaron la pared para aprovisionarse de agua, comida y material.

Desde el punto de vista montañero, los años sesenta del siglo XX estuvieron marcados por las primeras a las grandes paredes rocosas del mundo. Pilar de Freney y el Dru en el Mont Blanc, Capitán en Yosemite y las grandes vertientes patagónicas fueron los más señeros. La larga posguerra sumió al alpinismo español en un raquitismo del que empezó a salir a finales de los cincuenta, confirmando su mayoría de edad en la siguiente década.

En semejante contexto las escaladas de Rabadá y Navarro fueron las más señeras del momento, hasta el punto de convertirse en adelantadas de su época, marcando el camino que siguieron las siguientes generaciones de alpinistas nacionales. Del mismo modo que a principio del siglo XX, Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa, y Gregorio Pérez, El Cainejo, alumbraron el nacimiento del alpinismo español en esta montaña, la cordada aragonesa eligió este marco para darle a su deporte el espaldarazo de la mayoría de edad.

Tras Rabadá y Navarro, las mejores cordadas españolas se lanzaron a repetir la anhelada escalada. No fue asunto sencillo. En 1969 la ‘Oeste’ sólo había conocido ocho ascensiones, todas con uno o varios vivacs. Hasta 1971 no se consiguió en el día, sin dormir en la pared. Lo hicieron José Ángel Lucas y Rafael González Durán Loquillo, dos de los mejores jóvenes de dos generaciones posteriores a la de los maños.

En una evolución lógica, el siguiente paso fue lograr la primera invernal de la ruta. Algo complicado, pues el Naranjo de Bulnes se alza a 2.519 metros en la Vega de Urriello, enclave situado en el corazón de Picos de Europa especialmente sensible a los cambios de tiempo, en aquellos años bastante más rigurosos y fríos que hoy. Los sucesos que acontecieron a continuación confirmaron estos hechos, convirtiendo al Urriellu en el epicentro informativo español un invierno sí y otro también.

La muerte de los vascos Ramón Ortiz y Pachi Berrio, despeñados en el último paso difícil de la ruta en febrero de 1969 y el macabro rescate de sus cuerpos; el posterior intento y rescate de Gervasio Lastra y José Luis Arrabal en 1970 y la muerte de éste último ya en el hospital; el fallecimiento víctimas de una avalancha del madrileño Antonio Mayral y el vasco Félix Ruiz en diciembre de 1972, cuando regresaban de intentar la escalada y la postre primera invernal protagonizada por José Ángel Lucas, Miguel Ángel García Gallego, Pedro Antonio Ortega y César Pérez de Tudela, en febrero de 1973, dispararon la popularidad de la pared y del Naranjo, instalándole en el Olimpo de lo prohibido y lo letal para los españoles.

En 1963, al año siguiente de la primera absoluta de la Oeste del Naranjo de Bulnes, Alberto Rabadá y Ernesto Navarro encontraron la muerte mientras ascendían la cara Norte del Eiger, la llamada Montaña Asesina de los Alpes suizos. Junto con el rescate de sus cuerpos al año siguiente, después de permanecer todo el invierno clavados a la pared, magnificó la figura de los aragoneses, elevando sus escaladas, en especial la realizada en el Picu a la categoría de mito.

Ha transcurrido medio siglo y aún conserva ese halo legendario. Es cierto que ahora algunos la han recorrido en menos de cinco horas, sin cuerda y en invierno sin vivac. Pero la Oeste es la Oeste. Todavía sigue siendo la “vía soñada”, como la definió Alberto Rabadá, y la mayoría de los escaladores actuales la consideran una ruta imprescindible y la más hermosa de España.



Entradas relacionadas:

- RABADÁ Y NAVARRO: 50 AÑOS DE LA TRAGEDIA DEL EIGER
- RIGLOS

sábado, 30 de junio de 2012

ASCENSION AL POSETS


Magnífica experiencia que supuso para mí esta ascensión invernal al segundo pico más alto de los Pirineos tras el Aneto: El Posets o Punta de Llardana, de 3.375 metros de altitud.



Fue en febrero de este año. El grupo de extraños que nos conocimos en septiembre del 2.011 en Ordesa, tras la ascensión al Monte Perdido, nos convertimos en una piña y nos quedamos con las ganas de repetir. Tras un montón de e-mails para coordinar fechas decidimos afrontar lo que para algunos de nosotros era nuestra primera ascensión invernal a un 3000.

Quedamos en Eriste, a unos 3 Km de Benasque, y la casualidad hizo que fuera en el mismo sitio en el que disfruté de mis vacaciones estivales durante mi infancia, junto a mis padres y hermanos: El hotel Tres Picos.


Floren, Santi, Pedro, Glo y Kike en la puerta del hotel

No pudieron venir todos los de la ocasión anterior: mi hermana Pi, Noe, ni José María (Kike2) por cuestiones laborales. Y aunque los echamos mucho de menos, sí acudieron a la cita Floren, Luis (Kike1), Nico, Gloria y el que suscribe, y además se añadieron a la lista Pedro, Bob, José Manuél y mi buen amigo Santi, quien apenas días antes había sufrido la pérdida de su querido padre.

Tras los abrazos del reencuentro y las presentaciones de los "nuevos", vino la opípara cena en la que tuvimos la oportunidad de ponernos al día, y de conocer un poco mejor a los recién incorporados.
-Osea Pedro, que tú eres el que firmaba los mails como Trabuco...
-Sí, ¿te hace un "piti"?
-Y tú Bob, de qué parte de Valencia eres?
-De Escocia concretamente...

Al día siguiente, y tras el desyuno, nos dirigimos hasta Benasque. Deportes Barrabés había lanzado sus ofertas de invierno y no nos las quisimos perder. Tras unas más que escasas compras, y un café en una terraza, dirigimos nuestros vehículos hacia el parking de la cascada La Espigantosa, entre Benasque y Eriste. La pista se toma a la derecha (viniendo de Benasque), poco antes de la central hidroeléctrica. Se trata de una pista relativamente transitable para la mayoría de vehículos, ninguno de nosotros tuvo problemas, pues no sólo no encontramos nieve ni hielo, sino que tampoco tuvimos la desgracia de encotrarnos coches de frente. Allí comenzamos a preparar el material.
-¿El casco y el arnés me lo cojo?
-No.
-¿Y las raquetas de nieve?
-Que nooooo... no hacen falta, sólo pilla bastones, piolet y crampones -decía José Manuel con su más que demostrada experiencia-.
-Pero, estás seguro?
-Haz lo que te pase por los hue...!


Preparándonos para nuestra aventura...


Salimos tarde, pero tampoco teníamos prisa. Nuestro destino de hoy era el Refugio Angel Orús, a 2.148 metros, al pie de las Agujas del Forcau.
La pista se convierte enseguida en estrecha senda, pero la subida no tenía pérdida. Estaba pefectamente marcada con señalizaciones e hitos. Apenas cuesta unas 2 horas en llegar al refugio, pero tras las paradas para la disfrutar de la cascada y la de reponer fuerzas de las fuertes subidas, nos costó un poco más de lo normal llegar.


Camino perfectamente señalado

Conforme llegábamos a divisar el refugio, empezábamos a comprobar lo que apenas unos días antes habíamos leído el la página del Angel Orús del Facebook:
"....las previsiones se van cumpliendo. Esta noche -10ºC de máxima, -20ºC de mínima y 126 km/h de viento.Todo esto se traduce en agua congelada, unos 25 metros de tejado (chapa) ha desaparecido, cristales rotos y los pepinos de propano que pesan 60 kg cada uno, ya no estan en su sitio....mejor quedarse en casa hoy."


Vista del refugio en la que se ve claramente los desperfectos del tejado

Tras entrar al refugio y presentar documentación, nos asignan nuestra habitación. Se trata del altillo del antiguo refugio. El nuevo, se construlló sobre éste.




Sacamos nuestra despensa, y dimos buena cuenta de ella con ayuda del vino que trajeron los valencianos. (El jamón de Teruel de Gloria, impresionante!). Tras la comida, Glo nos propone un juego, el lobo, con el que pasamos divertidos y sin darnos cuenta hasta la hora de cenar.



Al día siguiente, un cielo azul nos da los bueno días.  Después de desayunar, preparamos las mochilas y compramos varias botellas de agua (las tuberías seguían congeladas, y sólo podíamos beber agua embotellada, muy cara por cierto...).
Comenzamos la ascensión bien abrigados por el frío de la mañana.




Tras un buen rato de subida, Floren y José Manuél, creen conveniente parar a colocarnos los crampones y sacar el piolet. Mientras nos los poníamos, Bob nos amenizaba tocando música con su flauta.



Hasta ahora el grupo subía homogéneo, pero a partir de este momento, se estiró a durante las fuertes subidas. De vez en cuando, había paradas para esperar a los rezagados.
A pesar del fuerte aire,el día era expectacular, y las vistas impresionantes.








Poco antes de afrontar la cima, repusimos fuerzas y nos volvimos a juntar para pasar la temida arista (menos peligrosa de lo que imaginaba).



Y por fin... la cima!
Allí, tras los abrazos y felicitaciones, sacamos nuestras cámaras de fotos y banderas para inmortalizar este mágico momento.


Gloria, la primera en llegar

El menda, con la bandera de Aragón (igualita a la que lleva Carlos Pauner en sus ascensiones en Himalaya, eh?)



De izda a dcha Santi (haciendo el tonto), José Manuél, Floren y Bob con la bandera de Escocia, debajo Gloria con la de Aragón, Pedro intentando desplegar la bandera de Segorbe, y Nico y Luis con la misma bandera de España que ondeamos en Monte Perdido. Bueno, y yo tras la cámara haciendo la foto.

Magníficas las vistas desde la cima


La bajada, en vez de realizarla por el mismo lado, la emprendimos dejando esta vez a nuestra izquierda el Diente de Llardana.
Fue muy rápida y divertida, ya que utilizando nuestros traseros a modo de trineo, se descendía muy descansadamente como nos muestra Santi en este vídeo:




El grupo se volvió a estirar, y ya cansados y sedientos, sólo deseábamos llegar al refugio. Allí, una grata sorpresa nos aguardaba: Gloria, nos recibió con unas fresquitas cervezas para celebrar su cumpleaños.



Muchas gracias a todos los que me acompañaron en esta aventura y hasta la próxima (el Mulhacén, quizás?).

 
Este magnífico vídeo fue realizado por Luis:






Entradas relacionadas:





jueves, 2 de febrero de 2012

ANDADAS POPULARES DE ARAGÓN 2.012


La Federación Aragonesa de Montañismo se encarga de promover un gran número de modalidades deportivas, entre las que se encuentran las grandes andadas populares. Con el auge de esta actividad, la FAM decidió crear el Comité de Andadas Populares de Aragón (CAPA), contando con el empuje que darían los voluntarios de Os Andarines d´Aragón y con la incorporación de la Coordinadora de Andadas Populares de Aragón (COAPA) en su estructura, dando cobertura de este modo a todos los colectivos implicados, federados o no, con el objetivo de aunar esfuerzos y coordinar las numerosas organizaciones.

Para ello, se creó un calendario común y se editó la "Credencial del Caminante", que es una guía en la que los senderistas pueden consultar todas las marchas populares, así como la información necesaria para las inscripciones. También te registran en ella mediante un sello, las marchas a las que has acudido.

La credencial del 2.012, ya está disponible tanto en la Federación Aragonesa de Montaña, en oficinas de turismo de la DGA (Diputación General de Aragón) y en cada una de las andadas.



El calendario para este año, es el siguiente:

- 4 Febrero: IV Ruta Monegros, de 23 Km, en Nuez de Ebro (Zaragoza).

- 10 Marzo: I Ruta "Barranco de Osera", de 22 Km, en Osera de Ebro (Zaragoza).
- 11 Marzo: XXIV Marcha senderista Comunidad de Calatayud-Comuneros, de 12 y 22 Km, Calatayud (Zaragoza).
- 11 Marzo: I Ruta de la Reconquista, de 20 Km, en Montañana (Zaragoza).
- 17  Marzo: III Marcha senderista "Bajo Aragón-KALATHOS", de 5, 12 y 18 Km , Alcorisa (Teruel).
- 18 Marzo: XII Marcha senderista "Comarca del Matarraña", de 20 y 24 Km, Arens de Lledó (Teruel).
- 25 Marzo: IX Ruta senderista "Comarca Andorra-sierra de Arcos", de 13, 18 y 23 Km, en Andorra (Teruel).
- 25 Marzo: XI Andada Popular de Tauste, de 10 y 21 Km, en Sancho Abarca (Zaragoza).

- 1 Abril: III Marcha senderista de primavera del Maestrazgo, de 14 y 24 Km, en Allepuz (Teruel).
- 15 Abril: I Andada de Belmonte de Gracián, de 12, 19 y 27 Km, en Belmonte de Gracián (Zaragoza).
- 15 Abril: VI Marcha senderista "Villa de Mequinenza", de 14 y 20 Km, en Mequinenza (Zaragoza).
- 21 Abril: VI Ruta senderista de Valdejalón "Memorial Santiago Casao", de 18 y 30 Km, en La Almunia de Doña Godina (Zaragoza).
- 21 Abril: IV Marcha por "La Galliguera", de 18 y 28 Km, en Santa Eulalia de Gállego (Huesca).
- 22 Abril: VI Gayubada, de 15 y 22 Km, en Torralvilla (Zaragoza).
- 22 Abril: XI Jorgeada de Aragón, de 18, 50 y 75 Km, en Zaragoza.
- 22 Abril: II Marcha senderista de La Concordia, de 18 Km, en La Ginebrosa (Teruel).
- 29 Abril: VIII Marcha senderista de Alloza, de 13 y 22 Km, en Alloza (Teruel).

- 6 Mayo: V Travesía "Sierra de Los Ríos", de 25 Km, en Hecho (Huesca).
- 13 Mayo: III Andada al Reino del Sobrarbe, de 15 Km, en Griébal (Huesca).
- 13 Mayo: VII Calcenada de primavera-Vuelta al Moncayo, de 25 Km, en Calcena (Zaragoza).
- 19 Mayo: VIII Los castillos de la Hoya de Huesca, de 20 y 33 Km, en Bolea (Huesca).
- 26 Mayo: VI Marcha senderista "El Maestro Zapatero de Brea", de 23 Km, en Brea de Aragón (Zaragoza).

- 1 Junio: VI Marcha nocturna de Zaragoza, de 12 y 25 Km, en Zaragoza.
- 2 Junio: V Andada de Primavera "Sierra de Luesia-40 x 4000", de 27 y 42 Km, en Luesia (Zaragoza).
- 2 Junio: VIII Marcha senderista "Los Hocinos", de 25 y 32 Km, en Martín del Río (Teruel).
- 10 Junio: IV Marcha senderista del Jiloca, de 15 y 25 Km, en Torrecilla del Rebollar (Teruel).
- 16 Junio: II Ruta botánica de Bea, de 9 y 23 Km, en Bea (Teruel).
- 17 Junio: III Marcha senderista "Nocito-Norte de Guara", de 21 Km, en Nocito (Huesca).
- 17 Junio: I Marcha senderista "Comarca Campo de Cariñena", de 15 y 25 Km, en Aguarón (Zaragoza).
- 17 Junio: III Ruta del Canal, de 12 y 22 Km, en Zaragoza.
- 24 Junio: VI Redolada senderista "El Cucharón Solidario", de 10, 21 y 27 Km, en Santa Cruz del Moncayo (Zaragoza).
- 30 Junio: V Vicorada, de 15 y 30 Km, en Sediles (Zaragoza).
- 30 Junio: VI Marcha senderista "Las Calzadas", de 15 y 28 Km, en Aliaga (Teruel).

- 1 Julio: VIII Desértica de Belchite, de 20 Km, en Belchite (Zaragoza).
- 14 Julio: VIII Huechada, de 33 Km, en Magallón (Zaragoza).

- 3 Agosto: XI Calcenada-Vuelta al Moncayo, de 20, 40 y 104 Km, en Calcena (Zaragoza).

- 9 Septiembre: I Marcha senderista de Lizara, de 25 Km, en Aragües del Puerto (Huesca).
- 16 Septiembre: IX Ruta del Destierro, de 14 y 28 Km, en Ateca (Zaragoza).
- 23 Septiembre: VII Marcha senderista de Alacón, de 14 y 21 Km, en Alacón (Teruel).
- 23 Septiembre: VIII Puyada a Oturia, de 13 Km, en Sabiñánigo (Huesca).
- 23 Septiembre: II Marcha senderista "Pre-Pilar", de 5, 8 y 14 Km, en Fraga (Huesca).

- 6 Octubre: IX Redolada a Zaragoza, de 12 y 22 Km, en Zaragoza.
- 7 Octubre: XI Marcha senderista "Aragón-Sur", de 19 y 28 Km, en Teruel.
- 7 Octubre: III Ruta del Baix Matarranya-Nonasp, de 12 y 25 Km, en Nonasp (Zaragoza).
- 21 Octubre: VIII Marcha senderista de otoño "Valle de Ansó", de 7 y 15 Km, en Ansó (Huesca).
- 21 Octubre: IX Marcha senderista "Comarca del Maestrazgo", de 14 y 24 Km, en La Iglesuela del Cid (Teruel).
- 27 Octubre: VI Andada de Otoño "Sierra de Luesia", de 15 y 21 Km, en Luesia (Zaragoza).
- 28 Octubre: Día del Senderista de Aragón, en Alagón (Zaragoza).

- 11 Noviembre: XVI Marcha senderista del Mezquín, de 12, 19 y 27 Km, en La Codoñera (Teruel).
- 18 Noviembre: VII Calcenada de otoño-Vuelta al Moncayo, de 20 Km, en Calcena (Zaragoza).







lunes, 16 de enero de 2012

ENCUENTRO INTERPIRENAICO DE RAQUETAS DE NIEVE


El pasado domingo 15 de enero, tuvo lugar en Somport, el "VIII Encuentro Interpirenaico de Raquetas de Nieve". La Federación Aragonesa de Montañismo convocó en este lugar a clubes y aficionados para compartir esta jornada con nuestros vecinos franceses que, a su vez, celebran la "XI Journée Nationale de la Raquette á Neige" y la "Fête de la Raquette à Neige 2.012" en toda Francia.




Salimos dos autobuses desde Zaragoza a las 7:30 de la mañana. En esta ocasión, aparte de varios compañeros de mi club Pirineos, me acompañaron mis amigos Santi (con el que suelo hacer ferratas y otras actividades de montaña), Fernando (un astur-maño muy aficionado al ciclismo, que ahora se nos ha vuelto submarinista), y otro Santi. Este último, es un montañero experto al que conozco desde hace un montón de años, dueño de la tienda especialista en montaña Deportes Marboré, donde suelo comprar la mayoría del material, y donde por cierto, alquilamos las raquetas para esta jornada.



Santi, Fernando y yo en la pista de esquí de fondo


Tras colocarnos el equipo y tomar el cafecito de rigor, nos dividimos en cuatro grupos, cada uno de ellos guiados por un monitor de la FAM.
A pesar de no haber mucha nieve, realizamos una ruta en la que practicamos técnicas de progresión y seguridad con raquetas de nieve.
Nos hizo un día magnífico. En el primer collado nos sobraba la mitad de la ropa de abrigo.



Durante la marcha hicimos un par de paradas donde guardas del Parc National des Pyrénées nos dieron una charla sobre las características de la fauna del parque. Nos enseñaron a distinguir plumajes del urogallo, águila real, buitres... etc, así como diferentes cornamentas de los animales que pueblan estos lugares. 


Diversos objetos que nos mostraron durante la explicación.

Fernando intentando localizar algún sarrio a través de los potentes prismáticos de los guardas forestales



Más tarde, fue el turno del Pelotón de Alta Montaña de la Gendarmería de Olorón, quienes nos dieron una interesante formación sobre el rescate en casos de aludes, así como del manejo práctico del ARVA (Aparato de Rescate de Víctimas de Avalanchas), pala y sonda.


Aprendiendo a manejar el ARVA. El de azul, es un policía francés especialista en rescates de alta montaña.



Posteriormente, fueron los monitores de la FAM, los que nos enseñaron a hacer un rapel de emergencia, con un piolet enterrado en la nieve como único punto de anclaje.


Bajando en rapel de emergencia.

Ya sólo quedó tiempo para comer y tomar un rápido café, pues a las 16:00 reemprendíamos viaje a casa.

        


Entradas relacionadas:
- RAQUETAS DE NIEVE
- RAQUETADA EN PIEDRAFITA
- IBÓN DE ESTANÉS CON RAQUETAS


                                                                                                                                                                                                                              

martes, 3 de enero de 2012

ROBERT FALCON SCOTT


El presente mes de enero, se celebra el primer centenario de la llegada al Polo Sur de la expedición británica al mando del capitán de la Royal Navy Robert Falcon Scott. Nunca regresó. Falleció junto a sus hombres a escasos kilómetros de un depósito de suministros que quizás les hubiese salvado la vida. Tampoco fue el primero en llegar al Polo Sur: un mes antes, Amundsen y su expedición noruega, clavaron su bandera en el punto geográfico 90º Sur.

Durante muchísimos años fue considerado un héroe, pero desde los años 70 se han alzado voces, incluso en el Reino Unido, que han desmitificado la hazaña de Scott. Últimamente, he leído demasiados artículos (muchos de ellos a mi parecer muy poco objetivos) criticando sus aptitudes y su sentido común. Acabo de terminar de leer su diario, un texto despojado de cualquier ardid literario: la tragedia en estado puro.


En el Polo Sur. De pie de izda. a dcha: Oates, Scott y Evans. Sentados: Bowers y Wilson.

En la llamada "Carrera del Polo Sur" estaban implicadas cuatro expediciones nacionales: una alemana, otra japonesa, la inglesa y la noruega. Tras 100 años, la historia ha borrado de la memoria colectiva las expediciones alemana y japonesa, y a causa del sensacionalismo que encumbró el trágico fracaso del capitán Scott, la historia dejó en un segundo plano la victoria de Amundsen.

Huntford fue el primero en comparar las expediciones de Scott y Amundsen. En el libro de Apsley Cherry-Garrard The Worst Journey in the World (El peor viaje del mundo), publicado en 1922 (y considerado mayoritariamente como el mejor libro de viajes jamás escrito), otorgó a Amundsen el crédito de haber acertado en sus decisiones a la hora de organizar su expedición (optó por un equipo humano reducido, su habilidad para dirigir a los perros, y la pericia esquiando de todos sus hombres, por ejemplo) y por haber conseguido que todo su grupo regresara a casa sano y salvo. Sin embargo, Cherry-Garrard respetó en todo momento a Scott. Los historiadores revisionistas se distinguen por el nivel de las críticas personales con respecto al carácter de Scott, y algunos no consideran la auténtica mala suerte que sufrió la expedición.


Estatua al capitán Scott



La insistencia de Scott en utilizar ponies de Siberia en su primera expedición, para posteriormente optar porque fuesen los hombres quienes arrastraran todo el equipo hasta el Polo, en vez de utilizar trineos tirados por perros, es la principal diferencia entre ambas expediciones. Scott utilizó perros, pero sólo hasta el Glaciar Beardmore, mientras que Amundsen, un conductor de perros más experimentado, los utilizó durante todo el viaje. Tal vez su resistencia a llevar a los perros hasta más lejos se debía a que Scott admitió en una ocasión que aborrecía la idea de sacrificar a los perros para alimentar a los demás. La biografía de Fiennes sugiere que quizá Scott simplemente utilizó el método que le funcionó mejor durante la Expedición Discovery. Sin embargo, el propio Scott escribe en su diario que considera que este método, aunque más duro físicamente, era superior moralmente al de emplear perros, lo que probablemente hizo que a la hora de decidir optara por la solución menos eficiente. Sin embargo, Scott no estaba cerrado a otras posibles opciones; fue el primero en hacer intentos serios de utilizar medios motorizados, reconociendo acertadamente que este sería el futuro de los viajes a través del hielo.


Mapa de las rutas seguidas por Scott y Amundsen


Los críticos también han señalado que, a diferencia de Amundsen, Scott no buscó el asesoramiento de los indígenas de los climas árticos, los indudables expertos en la supervivencia en un clima tan adverso. Para ser precisos, estas críticas deberían dirigirse a la Royal Navy, no a Scott, quien simplemente siguió las indicaciones y consejos de sus predecesores en el Antártico y sus superiores de la Royal Navy, quienes no habían aprendido tanto de los inuit como Amundsen en Noruega o Robert Peary en los Estados Unidos. Viendo las fotos de Scott y los suyos con su vestimenta para la nieve casi se puede sentir el frío. El hecho de que Scott estuviese a punto de salvarse sugiere que un único factor podría haber marcado la diferencia; tal vez podrían haber sobrevivido si hubiesen llevado ropa de abrigo de estilo inuit, o quizá si hubiesen seguido una mejor dieta, o si hubiesen sido mejores esquiadores o si hubiesen viajado con menos peso. Ernest Shackleton, siguiendo la misma ruta que Scott y prácticamente con el mismo equipo y sistema de transporte, tuvo que abandonar la idea de alcanzar el Polo y regresar cuando estaba a pocos kilómetros de su meta, ante el riesgo para las vidas de los exploradores. Scott apostó que él triunfaría donde Shackleton fracasó, basándose únicamente en su autoconvencimiento de que él era un mejor líder para la hazaña de alcanzar el Polo Sur. Perdió la apuesta, principalmente por los defectos de los medios empleados en ambas expediciones y no tanto por una cuestión de cualidades personales o de liderazgo.


Robert Falcon Scott

A pesar de las muchas críticas de los revisionistas, la principal causa del fracaso de Scott fueron las extraordinariamente adversas condiciones meteorológicas que encontró en su viaje. Ahora se sabe que la ruta sobre el lado oeste de la Barrera de hielo de Ross (la que siguió Scott) padece un tiempo peor que la ruta más al este que usó Amundsen. Además, Scott se enfrentó a una meteorología que sólo se da una vez cada cien años, con temperaturas 20° más frías que de costumbre y con ventiscas durante varios días. Las bajas temperaturas que se encontraron en la Barrera de hielo de Ross dificultaron el deslizamiento de sus trineos; el esfuerzo que tuvieron que hacer podría compararse a empujar una bañera llena a través del desierto del Sáhara. Scott y Simpson, el meteorólogo de la expedición, estimaron que las temperaturas serían lo bastante altas como para permitir a los trineos deslizarse con facilidad. Otro efecto del frío extremo fue la escasez de combustible. Habían dejado depósitos de combustible a lo largo de la ruta, pero cuando los necesitaron se encontraron con que muchos estaban vacíos, ya que las soldaduras de los mismos habían cristalizado a causa de las bajas temperaturas.

Por otra parte, el esfuerzo de arrastrar los trineos requería la ingesta de unas 5.000 calorías diarias, y en aquella época, salvo probablemente los inuit, no se conocía la importancia de seguir una dieta muy rica en grasa. Scott llevaba una gran cantidad de carne seca (pemmican) que no era demasiado rica en grasa. La extrema pérdida de peso motivada por el esfuerzo físico redujo también la grasa corporal, y con ella el aislamiento del frío. Aunque las causas precisas de la muerte de Scott siguen siendo objeto de debate, parece que fueron la inanición, el agotamiento, el frío extremo y el escorbuto (enfermedad provocada por una alimentación deficiente en vitamina C) quienes contribuyeron a la muerte de Scott y sus hombres.


Ultimas palabras del diario de Scott:
"...ya toda esperanza debe ser abandonada. Esperaremos hasta el fin, pero nos debilitamos gradualmente;
la muerte no puede estar lejos. Es espantoso; no puedo escribir más.
R. Scott.
Por el amor de Dios, ocupaos de nuestra gente".

Otro de los motivos por lo que se ha criticado a Scott, es su falta de compañerismo, de buscar más la gloria por conquistar el Polo que mirar por sus hombres. Falso. Si algo tengo claro tras leer su diario de expedición,  es que hubiese sobrevivido si hubiese abandonado a sus hombres cuando estaban moribundos. A mediados de febrero, Evans sufre alucinaciones y desmayos constantes por su debilidad. Falleció dentro de la tienda de campaña a pesar de los cuidados a los que fue asistido por el resto del grupo. Este incidente, retrasó algunos días la vuelta de la expedición. Quince días más tarde, fue Oates el que se encontró al límite de sus fuerzas. A pesar de rogar a Scott, Wilson y Bowers que lo dejaran morir y que continuaran para salvar sus vidas, estos se negaron rotundamente. A hurtadillas, Oates salió durante la noche del 6 de marzo de la tienda y dejó voluntariamente su vida ante el frío y la ventisca para que sus compañeros pudieran seguir.

Scott también demostró una gran dedicación a la ciencia. Mientras que Amundsen se limitó a llegar al Polo y volver con vida, la expedición de Scott era eminentemente científica. Aunque se estaban muriendo, Scott y Wilson se detenían a recoger muestras geológicas, de las que portaban unos 14 kg cuando murieron. Aunque la doble motivación de la expedición comprometía el ya de por sí reducido margen de seguridad de la expedición, la ciencia era importante. Entre las muestras encontradas junto a Scott había un pedazo de hulla extraído en la Cordillera Transantártica, lo que probaba que el continente debía haber tenido un clima templado en un pasado lejano. Este descubrimiento fue de la mayor importancia para la geología, ya que añadía evidencias de peso a favor de la teoría de la Tectónica de placas. Los expedicionarios tomaron datos meteorológicos prácticamente hasta su muerte. Los distintos objetivos de ambas expediciones destacan las diferentes soluciones a los problemas y decisiones tomadas por sus respectivos líderes.


Pequeño homenaje a la expedición, colocado en el mismo sitio donde fueron encontrados
 los cadáveres de Wilson, Bowers y Scott.

Los miembros de la partida de relevo que encontró a Scott y sus compañeros seis meses después de su muerte, señalaron el punto exacto donde habían perecido mediante un montículo de nieve coronado por una cruz de basta factura; algo después, antes del regreso del Terra Nova en enero de 1913, los carpinteros del barco hicieron una gran cruz de madera donde grabaron los nombres de los fallecidos y el verso del poema Ulysses de Tennyson: "Luchar, buscar, encontrar y no rendirse jamás". Esta cruz fue colocada sobre Observation Hill, colina que domina Hut Point (donde estaba el cuartel general de Scott en cabo Evans). Scott y sus camaradas murieron en un glaciar muy próximo al mar. En la década de 1970, sir Peter Scott, el único hijo del capitán Scott, visitó tan modesto memorial. Pocos meses más tarde, los restos de Scott y sus camaradas fueron arrojados al mar.

Este es un vídeo del grupo Mecano, que homenajeó con esta magnífica canción a la expedición británica:




Os dejo también la letra de la canción. No tiene desperdicio:

18 de enero de 1912, el capitán Scott acompañado de Evans,
Wilson, Bowers y Oates, alcanza el Polo Sur. Pero fracasa en la
hazaña de ser el primero, sobre el punto de latitud 0 ondea ya
la bandera noruega del explorador Amundsen. Exhaustos y
fracasados emprenden el regreso.

16 de febrero Polo Sur
cinco ingleses por el desierto Azul
Evans va último de la fila
y colgada de su mochila
va la muerte dispuesta a demostrar
que una vez muerto
no se está mal en aquel lugar.

No hubo lápida
sí hubo plática
¡Que Dios salve a la reina!
¡Gloria eterna a los héroes
de la Antártida!

6 de marzo y Oates no puede más
son sus pies dos cuchillas de cristal
de arrastrarse en algunos tramos
tiene heladas también las manos
pero nadie le quiere abandonar
y mientras duermen
sale al paso de la eternidad.

No hubo lápida
sí hubo plática
¡Que Dios salve a la reina!

¡Gloria eterna a los héroes
de la Antártida!

30 de marzo
aquí acaba el diario
de Bowers, Wilson y Scott
"Que las ayudas que nunca nos llegaron
vayan a los que quedaron
nuestros hijos, nuestras viudas"
Como un inglés
mueren tres.

No hubo lápidas
no hubo pláticas
no hubo Dios
ni hubo reina
sólo nieves eternas
en la Antártida.

¿Quién se acuerda del Capitán Scott,
Evans, Wilson, Bowers y Oates?
¿Quién se acuerda del Capitán Scott
Evans, Wilson, Bowers y Oates?
¿Quién se acuerda del Capitán Scott?




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