lunes, 1 de noviembre de 2021

TOUR DEL MIDI D'OSSAU

 

Luis viene de Valencia y va camino del Pirineo en compañía de sus amigos Raúl, Guillermo y José Eugenio. A su paso por Zaragoza me llama para almorzar y vernos un rato. Quedamos en un bar restaurante de Cadrete, y me cuentan que han alquilado una casa de turismo rural en Biescas, y que desde allí harán diversas actividades montañeras durante varios días.

Una de ellas es la vuelta al Midi. Es un recorrido que no he hecho nunca y la verdad es que me apetece un montón, así que decido unirme a ellos el día que hagan esta actividad.

El pico de Midi d'Ossau, de 2.884 metros de altura, se encuentra en Francia a muy pocos km de distancia de la frontera con España.


El Midi D'Ossau desde los ibones de Ayous


Aún quedando lejos de los tresmiles de los Pirineos Centrales, su majestuosidad y sus características la hacen destacar entre las montañas más reputadas de la zona norte peninsular. Hay restos del magma de un antiguo volcán, en la chimenea ya desaparecida. Destaca entre las demás montañas por su color negro y su forma piramidal, incluso en invierno, al no permitir la acumulación de nieve debido a su verticalidad.

Quedamos en Biescas a las 7 de la mañana, y nos dirigimos con dos coches hacia el Parc National des Pyrénées, concretamente al Ibón de Bious-Artigues, donde hay un aparcamiento.




Comenzamos llaneando junto al lago, donde podemos ver a gente pescando desde las orillas. El día ha amanecido muy nublado y parecía que nos iba a caer un tormentón de un momento a otro, pero no sólo nos respetó, sino que hizo una temperatura magnífica. Eso sí, el sol no lo vimos en todo el día.

El equipo al completo iniciando la marcha


Lac de Bious Artigues

 
Al poco nos internamos en un bosque, donde empezamos a subir ligeramente.




Siguiendo el curso del río, llegamos al cabo de un rato a los llanos de Bious. Un lugar que me pareció precioso, y que es ideal par pasar una jornada con niños.




A partir de aquí, la mayoría de los excursionistas se desviaban a la derecha hacia los Ibones de Ayous. Nosotros, cruzamos el pequeño puente y continuamos internándonos en el valle hasta llegar a un desvío hacia la izquierda que según el GPS hemos de tomar.




A partir de aquí, comienza una dura pendiente que no dará tregua hasta llegar casi al Ibón de Peyreget. Una subida que a mí se me hizo eterna, pero que a mis compañeros de ruta les pareció un agradable paseo.

Una vez pasada la Cabane de Cap du Pount, hicimos una pequeña pausa para hidratarnos y comer algo.



Al cabo de otro buen repecho de subida, llegamos Lac de Peyreget (2.074 m.), a los pies de los picos Midi D'Ossau y Peyreget. 


Tras unas fotos, rodeamos el lago y comenzamos el ascenso entre los dos picos hacia el Col de Peyreget.




Tras una fuerte subida entre grandes piedras, llegamos al Col de Peyreget. El punto más alto de toda la ruta (2.320 m.).




Desde aquí, ya podemos divisar el Refugio de Pombie, y admirar las vistas con picos como el Lurien, Palas y Balaitus.

Comenzamos el descenso por sendero bien marcado, y pasando por pequeños lagos.




 

Ya divisábamos relativamente cerca el Refugio y el Lac de Pombie, pero decidimos dejarlos a nuestra derecha, y atravesar grandes piedras y sin camino definido, para unirnos más tarde al sendero que va desde el refugio hasta el Collado de Suzon.

Lago y Refugio de Pombie

Luis fotografiando marmotas


Tras una pausa en la que aprovechamos a comer, llegamos al Collado de Suzon. En este punto, es donde se inicia el ascenso al Midi D'Ossau.



Empezamos el descenso por la otra vertiente, siguiendo un muy marcado sendero, que baja por la derecha del valle de Magnabaigt. 





Bajamos siguiendo el sendero, flanqueando las laderas de la izquierda y dejando el valle a nuestra derecha.

Pasamos un desvío que señala una cabaña donde venden queso, siguiendo la indicación "Bious-Artigues" que va girando hacia la izquierda. 



Un largo descenso por un espeso bosque acaba finalmente en el aparcamiento del lago. 





Al final hemos hecho unos 18 km, con un desnivel positivo de 1.125 m, y otros tantos negativo. 

Tras coger los coches, nos dirigimos hasta Escarrilla donde disfrutamos de unas merecidas cervezas en una terraza.

De allí, mis compañeros de ruta volvieron a Biescas y yo a Zaragoza.







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